lunes, 21 de diciembre de 2009

La prohibición de los toros

La votación que prosperó el viernes en el Parlament, no es simplemente la prohibición de las corridas, ni tan sólo es ésto, puesto que es sólo un trámite y para que éstas sean prohibidas de verdad en Cataluña aún debe pasar otros trámites, y dudo que se completen con éxito, o quizás sí. Lo más grave es que es algo impropio de una democracia el prohibicionismo, el negar la libertad. No hay ninguna razón de peso para actuar de esa manera totalitaria. Podría concluir aquí, puesto que lo más grave del caso ésta dicho. Pero además hay otros factores por los que aborrezco ésta prohibición. Independientemente del atentado contra la libertad, tenemos un atentado contra el arte y la cultura, el toreo representa en palabras de García Lorca "la riqueza poética y vital de España". Creo desde mi profundo respeto a las opiniones disidentes que es una manifiesta insensibilidad no ver la belleza de las corridas de toros. Efectivamente, puedo entender que desde fuera, desde el primer instinto, una persona puede verlo como algo injusto para el toro. Sí, pero hay que profundizar, hay que ver un enfrentamiento bestia-humano, hay que ver esa lucha que los humanos desde los albores de lo tiempos tenemos contra los animales, la dominación del hombre de la bestia, de la inteligencia contra la fuerza bruta, ver la naturaleza humana y animal, y respetarla, respetar al toro como animal que lucha y que muere luchando, no somos sádicos que nos gusta el sufrimiento del toro, nos gusta ese ritual, nos gusta la alegoría que representa, nos gusta respetar la naturaleza animal, saber qué es el toro, una bestia que lucha, respetamos al toro, lo respetamos y lo admiramos hasta que muere y en su lucha. Es el espíritu más profundo, no de España como dicen alguno, no éstos espectáculos provienen de la antigua Grecia y se celebran en Francia y Portugal también, si no el espíritu del hombre, el espíritu del toro. Es una de las manifestaciones artísticas más bellas. Manifestarse en contra de ella es como manifestarse en contra de la cultura, y es así, lo primero nos parece normal, lo segundo aberrante, pero es lo mismo. Es tan claro como ésto, después se podría hablar de que el toro de lidia se extinguiría y sería así, que es de hipócritas criticar ésto mientras te comes un buen filete,etc. Pero bueno sobran éstos argumentos en ésta exposición, puesto que partiendo de lo que expresa y es la tauromaquia es motivo suficiente y grave querer acabar con ésto.

La Corrida- Edouard Manet

jueves, 17 de diciembre de 2009

Atentado contra la cultura y la libertad

Mañana se votará en el Parlament la ley que prohibirá las corridas de toros en Cataluña. No tengo mucho tiempo, ya que ando ocupado con exámenes, pero éste fin de semana con el resultado ya en la mano comentaré el tema con más tiempo. Lo único que cabe destacar es que mañana se puede atentar contra la libertad, independientemente del contenido del hecho en sí, mañana se puede aprobar una ley claramente dictatorial.

No sé lo que saldrá, esperemos que no salga delante una ley de talante autoritario como esa, y que a la vez no se prohiba a Cataluña de una de las más bellas fiestas. Ya veremos que pasará...

martes, 15 de diciembre de 2009

¿A dónde vamos a parar?

Me entristece ver a algunas personas, ver a nuestra sociedad, a veces siento mucha pena cuando veo a mi alrededor. En los últimos días hemos visto dos agresiones a las que me quería remitir, primero la sufrida por el periodista Hermann Tertsch, y la segunda la sufrida por Berlusconi.

El problema más grave no son las agresiones en sí, que lo son, pero en toda sociedad existen despojos humanos que actuarán de forma violenta, el problema lo tenemos cuando la respuesta de la sociedad a estos hechos es como la que ha habido. Por una parte la alegría de la izquierda más repugnante de éste país por la agresión a Tertsch, los insultos a su persona, los "se lo merecía" "se lo estaba buscando", los montajes y insultos hacia su persona, pero ni una condena por la agresión, ni una. Ni tan solo del que han señalado los dedos ésta semana, ese humorista acabado llamado que se hace llamar el Gran Wyoming, no, Wyoming se ha erigido como una víctima más. Lo tenía muy fácil este supuesto humorista, muy fácil, sólo condenar la agresión, yo al menos, ni Terstsch, como bien dijo, y creo que la mayoría de la opinión pública le acusa del hecho. Pero ha demostrado claramente su bajeza moral. Pero no sé yo si sorprenderme, visto lo visto.

Por otro lado tenemos a Berlusconi, como he dicho yo nunca me alegraría de un acto de violencia, pero muchos descerebrados lo han hecho, muchos han hecho burla, parodia de la agresión al primer ministro italiano. Es triste, pero es así, cuando ves la alegría de una agresión debes pensar, deber reflexionar sobre qué ha fallado para que la sociedad acabe así. Si se alegran de la agresión es que ellos estarían dispuesto a agredir, que ellos legitiman la violencia, y cuando se legitima la violencia, quizás se han derrumbado pilares básicos de nuestra sociedad, estamos ante una sociedad sin rumbo, una sociedad que ha tocado fondo, y si no lo ha hecho pronto lo tocará. Es cuestión de tiempo, salvo que queramos cambiar...