sábado, 24 de abril de 2010

Bárbaros y musulmanes

El mayor enemigo que tiene en estos días Occidente es el Islam. El Islam es antagónico a Occidente, es su contrario. Y cuando este intenta imponer sus principios en nuestra civilización surgen los problemas.

Hemos visto en estos últimos días el caso de Pozuelo, en la Comunidad madrileña. En un colegio, que posee una normativa según la cual está prohibida el uso de sombreros, gorras u otra prendas que tapen la cabeza. Es la normativa del centro, y como tal todos sus alumnos y personal docente está obligado a respetar. El problema surge cuando una alumna musulmana, alentada más por su padre, que seguramente por su propia voluntad, decide ir al colegio con el pañuelo, conocido como Hiyab. En acudir así al centro la normativa que vincula a todos los alumnos, y que es igual para todos, se impone. No por ser un símbolo religioso, sino porque independientemente de que sea un símbolo religioso, que todos tenemos derecho a usar si respetamos el orden establecido, es una prenda de las prohibidas por el centro. Por lo tanto si la normativa es clara, debe ser cumplida o abandonarse el centro. No se puede cambiar la normativa por una sola alumna, y para amoldarse a sus creencias, una cosa es el respeto a sus creencias, otra que ella imponga sobre la normativa sus creencias. El centro ha sido firme, y reciba de mi parte mi aplauso y mi reconocimiento. Porque no han cedido ante el miedo, como lo hace el Ministro. La solución está clara no se cede ante chantajes, la normativa está para cumplirla, quien no lo quiera que abandone el centro, pero no se va a ceder, o no se debería ceder.



Como ya empecé el artículo nos enfrentamos a un grave problema: el Islam. El Islam es enemigo de Occidente, son dos posturas antagónicas, o eres Occidental o eres musulmán. Si el Occidente representa y se construye sobre la Libertad, Igualdad y Fraternidad, el Islam es todo lo contrario. El fanatismo islámico entra en conflicto con la tolerancia occidental, la Democracia contra la tiranía, la libertad contra el sometimiento,... Yo amo a occidente, no por el hecho de ser occidental, , sino por lo que este es y representa. Estoy enormemente agradecido de haber nacido en la Civilización más avanzada espiritualmente e intelectualmente, a parte de materialmente, pero este último de verdad aunque es importante, no valdría de nada sin los otros progresos. Y como amante de Occidente no me queda más remedio que defender sus principios tal como nos enseña Occidente. Efectivamente considero mejor a Occidente que a cualquier otra civilización, porque es mejor, no por eso dejo de respetar a las otras porque ser de Occidente es ser tolerante, pero no relativista. Y tolero el Islam, y sobretodo respeto las personas musulmanas por su condición de personas, los tolero en mi tierra o en la suya, pero no tolero que intenten destruir ni atentar contra mi cultura, que es enormemente superior a la suya moralmente, espiritualmete e intelectualmente. Y espero que nuestra cultura pueda seguir recibiendo musulmanes, no para que estos se impongan y un Odoacro acabe con nuestra floreciente civilización, sino para que sean occidentalizados.























La Ciencia, la libertad, el cristianismo y el judaísmo, la cultura grecolatina,... son pilares de nuestra cultura.

El problema de nuestra sociedad es el poco aprecio a nuestra cultura, y hasta un miedo ridículo a reconocernos superiores, que no es soberbia sino reconocer la verdad, a la que todo hombre debe tender, y por tender a la verdad y buscarla somos lo que somos. Cuando amemos los principios de Occidente, los defenderemos. Posturas progres, no son más que posturas relativistas, posturas que derivan del miedo y de la ignorancia, y posturas que nos pueden conducir a una edad oscura, o una decadencia. Los romanos se relajaron, cayeron en el relativismo, eran superiores a los bárbaros, mientras lo reconocieron siguieron en pleno esplendor, cuando cedieron al miedo, fueron al precipicio poco a poco, con ellos se fue una de las civilizaciones más esplendorosas. Y veo similitudes entre los últimos siglo del Imperio Romano y la época que me ha tocado vivir ¿vendrá un Odoacro? ¿Volverá una edad oscura? Antes eran los bárbaros ahora los musulmanes.

lunes, 19 de abril de 2010

La Lucha por la Liga continúa...


Tras el Clásico, una de las interrogaciones que surgían a todos los aficionados al fútbol era si el Real Madrid aguantaría hasta el final de temporada o se desinflaría cual globo, tal como pasó tras el 2-6 del año pasado con Juande. La verdad es que el equipo actual no es el del año pasado y el Madrid ha parecido reaccionar. Tanto ante el Almería, como ayer ante el Valencia con un espléndido partido. Además tras el empate del Barcelona en Cornellá las distancias se acortan, y parece que ya no está la Liga tan decidida.

El Sábado Cornellá fue una fiesta, como suele ser cada partido. El Espanyol tiene una de las mejores aficiones de España. Pasional y señora. Recibió a su gran rival con una gran presión sobre éste, pero de una manera señorial, característico de esa gran afición. Y con ese ambiente tan pasional, de mostrar el orgullo por una pasión, por unos colores, por un equipo, el partido no pudo ser menos. El Espanyol hizo un partidazo, supo plantar cara al Barcelona, defendió perfectamente y les cortó el juego, incluso pudieron adelantarse. Se sacó un punto para acercarse a la salvación.



En can Barça esto no sienta bien, y ha surgido ese resentimiento ahora hacia el Espanyol, un equipo humilde, que no cuenta con el apoyo de las instituciones catalanas como el Barcelona, pero que siempre le planta cara, si lo permite el señor de negro. Protestaron del árbitro, cuando fue del todo correcto. No sé si esperan favores arbitrales o qué pasa sinceramente, pero despierta curiosidad ver al Barça quejándose de los árbitros. La verdad que la afición culé no deja de sorprenderme, aunque me tenga acostumbrado a casi todos los disparates que mi cabeza pueda imaginar. Por supuesto su ira fue hacia el Espanyol, como si estos hubieran osado violar algo sagrado, como si enfrentarse a ellos, plantarles cara fue el mayor de los sacrilegios. Es el ego, la prepotencia más enorme que he visto en mi vida. Fue un equipo incapaz de vencer a su humilde rival que lo dio todo, lo que no se demuestra en el campo, no se puede intentar justificar después con lloriqueos y rabietas.

Me encantó el partido del Espanyol, que parece haber convertido Cornellá en un fortín, ya lo demostró la semana pasada con otro gran partido ante el Atlético de Madrid, donde obtuvieron la victoria por 3-0. Ahora queda certificar la permanencia. Treinta y ocho puntos y cinco partidos, dan seguridad pero sin confiarse. El árbitro como he dicho perfecto, no benefició al Barça algo sorprendente en el derby barcelonés, y algo que enfadó e hirió al ego culé.

Por otra parte el Madrid supo responder y acortó distancias, se coloca ahí a un puntito, a espera de lo que pasa... El Madrid fue claramente superior y se llevó un 2-0, que pudieron ser más.

domingo, 4 de abril de 2010

Sus esfuerzos serán en vano

Estos últimos días se ha producido una brutal, irracional y repugnante persecución, ya no sólo a nivel español (que es habitual) si no mundial, a la Iglesia Católica. Me ha impresionado ver al Papa Benedicto XVI. Un anciano aguantando estas largas Misas de Semana Santa en el Vaticano, en él pesaban más el odio y el anticatolicismo que los años. Era un hombre agotado, después de todo lo que le han echado encima tan injustamente estos días. En estas fechas más que nunca creo que el Santo Padre ha llevado la Cruz, como la portó Cristo.

Ese anticatolicismo fue comparado con el antisemitismo, que no con el Holocausto, gracias a Dios no se ha desatado un Holocausto (a más de uno le gustaría), pero sí una semblanza al antisemitismo. Antisemitismo que estuvo presente en oscuros años en nuestra civilización y que culminó con el Holocausto. Antisemitismo que he denunciado aquí mismo, porque sigue presente. Y ahora un anticatolicismo, que de momento no ha tomado, y esperemos que así sea, el nivel del anterior. Pero existe un anticatolicismo, normalmente coincide con los antisemitas. Parece que esas personas albergan en sí el odio, la intolerancia. Y así se ha visto. Han atacado con argumentos falsos, levantando calumnia contra toda la Iglesia. Lo único que conseguirán es que los católicos nos reafirmemos en la Fe y apoyemos aún más al Papa ante la injusticia que sufre, ante ser víctima del odio irracional. Reafirmamos nuestra Fe en Cristo, nuestra forma de vida, basada en el Amor, la Libertad y la Verdad. Mientras nosotros nos acercaremos a la Felicidad, al Amor, ellos seguirán con su odio, con su irracionalidad, serán prisioneros de su rencor. Al fin y al cabo, y la historia lo demuestra, el Amor puede al Odio, la Verdad siempre se impone. Sus esfuerzos serán en vano, aún nos reforzarán más. Estamos muy tranquilos porque nunca podrán con nosotros.