martes, 24 de febrero de 2009

Carnaval

En éstos días se ha celebrado el Carnaval, fiesta de origen pagano y una fiesta más que la gente celebra sin saber por qué lo hacen. En su origen ésta fiesta la realizaba el pueblo para divertirse y gozar antes de entrar en la Cuaresma, un tiempo de sacrificio y penitencia. Hoy se ha convertido en una fiesta más sin sentido, en la cual la gente se disfraza de manera hortera y ridícula sin saber el motivo, impulsado por un instinto que le reclama fiesta y juerga. Se ha convertido en la mayoría de las veces en una fiesta soez y vulgar, lo podemos ver en Río de Janeiro o en Canarias, en otras ocasiones podemos ver personas adultas que se visten y pintarrajean de una manera hortera, vulgar rozando el más ínfimo ridículo y patetismo. Es normal ver a los niños disfrazados de personajes de dibujos, de animales... y disfrutando de ello. Pero cuando el comportamiento infantil se traslada a un adulto no nos queda más remedio que ver, casi desde la vergüenza ajena, el patetismo en el que caen algunos seres humanos, patetismo propio de garrulos analfabetos. De garrulo analfabeto que no es capaz de comprender la Cuaresma, si llega a saber lo que es, pero que se disfraza y celebra algo; de analfabeto garrulo que ni siquiera sabrá que mañana es Miércoles de ceniza, pero que se seguirá disfrazando; de analfabeto garrulo que comerá carne cada viernes de Cuaresma, aún así se seguirá disfrazando. La cuestión a formular es ¿cuál es el motivo por el qué se disfrazan?

Los disfraces y la fiesta actual es de lo más pobre que existe, ridículo, ya he mentado los ejemplo de Brasil y Canaria, soeces, vulgares, chabacanos. Los realizados en las distintas ciudades de España son más de lo mismo. Sólo en determinados sitios conservan su verdadera autenticidad, no caen en lo hortera y en lo ridículo, son la verdadera esencia del Carnaval del que celebraban los católicos antes de Cuaresma. Venecia es un buen ejemplo conocido, conocido por mi en particular podríamos nombrar diversos Carnavales que aún se celebran en diversos pueblos de Galicia. Estos carnavales aún no han sido profanados, éstos son los verdaderos, los que se celebran con motivo, reclamos culturales. En cuanto los otros, esa bazofia debería estar prohibida por ser un atentado contra la tradición, la cultura, la inteligencia, el buen gusto y hasta me atrevería a decir la dignidad humana.

1 comentario:

EAHR dijo...

Buenas. Me gustaría comenzar preguntándote si has estado en los Carnavales de Brasil o de Canarias.
Hablo por los últimos, que son los que conozco. Los canarios sabemos perfectamente lo que significan los Carnavales, es una de las tradiciones más antiguas de estas islas, y probablemente sean los únicos que se han celebrado de forma ininterrumpuda durante siglos.
En las sociedades occidentales, gran parte de las fiestas tienen una raíz ligada al cristianismo, o a fiestas paganas adaptadas a dicha fe, como es el caso.
En un principio, los Carnavales eran una fiesta más, una escusa para divertirse y prepararse para la Cuaresma, pero los tiempos avanzan. Los Carnavales permanecen en su esencia iguales a como empezaron, su objetivo es que la gente se lo pase bien, se libere durante unos días de las ataduras de la cotidianidad, y además, han tomado una nueva perspectiva, se ha convertido en un festejo con una gran carga crítica y reivindicativa. Los Carnavales son una gran obra de teatro, donde se parodia al poder político (como hacen las murgas en Canarias, o las chirigotas en Cádiz), al religioso (el entierro de la Sardina es un claro ejemplo)y en general a la sociedad, son una ácida crítica pero desde el buen humor.
Dices que son vulgares y chabacanos, pero precisamente se trata de eso, de romper con la seriedad y las normas sociales durante un rato, ser políticamente incorrectos, decir y hacer lo que queramos, y olvidarnos de los convencionalismos morales para divertirnos y pasarlo bien en una macrofiesta en la que los desconocidos se vuelven amigos.
En una época como la actual, y teniendo en cuenta que la base de los carnavales somos la gente joven, los que menos complejos y ataduras sociales tenemos, es lógico que el epicentro de la festividad gire en torno a la locura, el descaro, y el buen humor.
No veo tu crítica fundamentada en argumentos serios, y prueba de ello es que has nombrado a dos de los Carnavales más famosos del mundo, y que más turismo y atención atraen.
Te invito que vengas a los de Tenerife, no conozco a nadie que se lo haya pasado mal en nuestro Carnaval.
Un saludo.