viernes, 15 de octubre de 2010

La hipocresía del presidente

Zapatero se posicionaba hace algunos días contra la pena de muerte, algo muy loable, y muy noble por su parte, si no fuera por la enorme contradicción que ello conlleva. El Gobierno de Zapatero, es el responsable de la expansión de la ley del aborto, y su partido y sus militantes son, en su mayoría, defensores de este crimen. Zapatero es un hipócrita, gracias a su postura ante el aborto, se está llevando a cabo en nuestro país, uno de los peores crímenes, y el que será recordado como el genocidio del siglo XXI. Zapatero es un gran defensor de ese horrible crimen que es el aborto, por eso resulta asqueroso y repugnante, que ahora este tipejo se erija como defensor de la vida y contrario a la pena de muerte. El derecho a la vida ha sido vulnerado por este tipo que ahora dice estas bonitas palabras. La vida hay que defenderla desde su concepción hasta la muerte del ser humano, y Zapatero no lo hace. Por eso no tengo nada que loar a Zapatero sobre sus palabras contra la pena de muerte, porque destilan hipocresía, falsedad; no sólo bastan las palabras, las palabras no son nada, sino se acompañan de actos, y el defensor y propulsor del aborto en España no puede hablar de defensa de la vida, es un insulto a la inteligencia de las personas, y de un cinismo ofensivo.

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