viernes, 5 de diciembre de 2014

¿Y ahora qué?

Siempre me he considerado un defensor de unos valores que creo que son fundamentales para la construcción de una sociedad justa y que busque el progreso. Esos valores son para mí innegociables, en tanto en cuanto no apoyaré ninguna tesis, ni ninguna entidad que los ataque o renuncie a ellos, ya sea de forma expresa o tácita. Una sociedad debe basarse en los principios del Humanismo Cristiano, tomar como medida de todas las cosas al hombre, dirigir todo fin de la vida social y de las instituciones sociales a la persona. La defensa del Humanisno Cristiano nos lleva a defender toda una serie de instituciones y derechos: la Vida, la Libertad, la Familia, la justicia social, la dignidad del ser humano, etcétera. Todo esto es bueno explicarlo, aunque sea de forma tan escueta, para entrar en materia del tema en cuestión. Entre los defensores de estos valores es evidente que habrán diferentes sensibilidades, pero todos compartimos un mismo fin.

Entrando en la cuestión en sí, nos centraremos en la situación actual en nuestro país, ¿qué hacemos los defensores de estos valores ahora mismo? Qué hacer esa es la cuestión. Existe una organización más o menos definida a nivel asociativo y de entidades, tenemos una presencia a nivel social, pero ha llegado un momento en que políticamente nos hemos quedado huérfanos. Durante estos años de democracia hemos tenido una relativa presencia en partidos del centro-derecha y derecha español, tanto en AP y PP, en UCD, en CiU y PNV. En los dos últimos hace tiempo que se desecharon estos valores, y las personas que los defendían fueron apartados o abandonando las formaciones que ya no podían apoyar siendo coherentes, es un efecto del nacionalismo (que traté en mi último artículo), se impone la Nación como centro de la vida del individuo y del partido, todo lo demás no importa. En el único partido donde se aglutinaba un sector que defendía estos valores era el PP, pero en este partido también se les fue arrinconando, echando de lado, promoviendo políticas contrarias a estos valores, a pesar de que parte de sus votantes y militantes los defendían, renunciaron poco a poco a estos valores, hasta que al final se ha convertido en  un partido que ha renunciado por completo a ellos, por lo que las personas que los defendemos tampoco podemos seguir dándole nuestro apoyo. La retirada de la reforma de la Ley del Aborto y con ello la renuncia a legislar en favor de la vida y, por lo tanto, mantener y tomar como suya la Ley del Aborto de 2010, fue el detonante. Convertido, por lo tanto, el PP en un partido abortista, no puede contar ya con el apoyo de esta parte de la sociedad. Pues, esto que se dio hace escasos dos meses, nos situaba en una encrucijada, ¿qué hacemos en el ámbito político los defensores de estos valores? Difícil respuesta en esos momentos. Voy a partir de la base de que todos conocemos a partidos minoritarios que defienden estos valores, pero no representan una alternativa seria y no tienen un programa claro, y a veces tienen otros aspectos que no acaban de convencer a la gran mayoría de este sector del electorado. Lo único que se asomaba en aquellos momentos era un partido de nuevo cuño, integrado y apoyado por muchas personas que habían pertenecido al sector provalores del PP, y que lo habían abandonado por la deriva. VOX era un partido con meses, con caras conocidas, pero pequeño, sin casi presencia en los medios de comunicación, ¿era la alternativa buscada? Pues la mayoría de la gente que defendía estos valores, y que ya no confiaba en el PP, pensó que podía ser una alternativa. Se había presentado a las elecciones europeas sin conseguir eurodiputado, pero con un resultado que de ninguna forma se podía considerar un fracaso, si tenemos en cuenta las circunstancias. Ahora, con el abandono del PP de los valores fundamentales, ese trasvase de votos se acentúa. En los últimos meses han hecho buenas campañas, sólo hay que ver el compromiso con la Vida y los valores que firmaron hace unas semanas y que cualquiera puede leer entrando en su página web, las propuestas que han hecho en el ámbito de familia y bienestar social, las querellas contra los responsables del 9N, mientras el Gobierno se escondía, u otras acciones semejantes que muestran su compromiso con cambiar las cosas y con los valores en los que creemos muchos.

Creo que ahora, ante una alternativa como VOX, los que verdaderamente defendemos los valores fundamentales: la Vida, la familia, la libertad,... Debemos pasar a la acción con nuestro apoyo a esta formación; si creemos en estos valores es en momentos como estos donde debemos dar la cara, de lo contrario, el fracaso de un partido que defiende nuestros valores significaría nuestra orfandad política, nuestro ostracismo social, con todo lo que ello conlleva. No voy a decir a nadie qué hacer, pero, a las personas que creen en lo mismo que yo les pido que, dentro de su libertad personal, actúen con responsabilidad y de acorde con su conciencia. Es un momento muy difícil, la crisis moral y de valores es peor que la económica. Pues espero que sepamos actuar consecuentemente, estoy seguro que lo haréis, porque tenéis una moralidad, un código ético que no os permite venderos, ni tan siquiera permanecer impasible, que no os permite apoyar de ninguna forma a aquellos que viven en la inmundicia moral, por eso creo que tenemos una ardua pero bonita batalla por delante y que conseguiremos alzar nuestra voz y que se nos escuche en todos los ámbitos.

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